viernes, 22 de enero de 2016

LA DESAPARICIÓN DEL MUNICIPIO EN LA CIUDAD DE MÉXICO

En días pasados el Congreso de la Unión aprobó la llamada Reforma Política del Distrito Federal, mediante la cual éste perderá su nombre y se llamará simplemente Ciudad de México, tendrá su propia Constitución y las Delegaciones pasarán a ser "demarcaciones territoriales" una especia de municipios.

Esto me trajo a la memoria una historia poco conocida. ¿Sabías que desde 1524 hasta 1928 la Ciudad de México tuvo un gobierno municipal? Pues así fue. Déjame te platico como estuvo.

En el año de 1524, se estableció en la recién fundada Ciudad de México el sistema de gobierno municipal. A partir de ese momento, esta institución jurídico-administrativa de gobierno se vería afectada por una serie de circunstancias que poco a poco minarían su existencia, a pesar de lo cual éste logró mantenerse por 404 años.

Edificio donde funcionó el ayuntamiento de la Ciudad de México

Muchos fueron los factores que impidieron el desarrollo del ayuntamiento capitalino, pero sin duda el más importante es el hecho de la presencia de otras autoridades más elevadas en esta misma ciudad. Así, durante la época virreinal el municipio se vio enfrentado al virrey y a la Audiencia mientras que en la época independiente, sus peores enemigos fueron el Presidente de la República y el Gobernador del Distrito Federal, con sus correspondientes homólogos centralistas o monarquistas.

En varias ocasiones, ya durante nuestra vida independiente, el municipio estuvo en trance de desaparecer, pues se le veía como un resabio de la época virreinal. Así, observamos que Benito Juárez y en mayor medida Porfirio Díaz con la ley de 1903, prácticamente lo convierten en un simple órgano consultivo, quitándole todas sus facultades administrativas.

Sin embargo, el municipio consiguió sobrevivir al porfiriato y, a pesar de que uno de los postulados revolucionarios era el municipio libre y fortalecido, tal parece que ese no era el destino del ayuntamiento capitalino, pues en contra de lo establecido por la Constitución de 1917, sus facultades se vieron mermadas de forma paulatina hasta que, en el año de 1928, el presidente Plutarco Elías Calles decidió terminar con una larga lucha entre el ayuntamiento y los poderes federales, suprimiéndolo de forma definitiva.

La posible desaparición del municipio en el Distrito Federal se comenzó a vislumbrar de forma más clara a raíz de que el presidente Porfirio Díaz planteara en 1900 ante el Congreso, a través de su secretario de Gobernación, Manuel González Cosío, la necesidad de una reforma absoluta en la organización política y municipal del Distrito Federal.

En el dictamen presentado a este respecto por la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, podemos leer lo siguiente:

“...el fin de las instituciones ha terminado; desempeñaron completa y satisfactoriamente su misión y desapareció la causa determinante, la razón de ser de su existencia. Ya no hay nobles ni plebeyos, ya no hay señores ni vasallos; todos los hombres son iguales ante la ley, todos los derechos están reconocidos y consagrados, todas las libertades garantizadas, y por eso las personas morales que se ocuparon en su defensa y protección, o se han extinguido por completo como los gremios, o revestido de forma moderna, prestan sus servicios en regiones ajenas a la política, como las universidades y la beneficencia privada. Sólo queda por un milagro de equilibrio social mal sostenido y apuntalado por las tradiciones y por las fuerzas vivas de la inercia, un edificio vetusto y ruinoso; pero sujeto fatalmente a las leyes de la evolución, tendrá que derrumbarse si no se adapta a las condiciones de la actualidad; y ese edificio es el que conserva todavía la arcaica denominación de ayuntamiento.” 

De esta forma, el Congreso autorizó al presidente, por decreto de 14 de diciembre de 1900, a reformar la administración política y municipal en el Distrito Federal, teniendo como base, entre otros puntos, el de la reducción de los municipios a simples órganos consultivos sin ninguna atribución administrativa.

Porfirio Díaz

Con base a esto, el Ejecutivo promulgó el 26 de marzo de 1903 una nueva “Ley de organización política y municipal del Distrito Federal”, que en su artículo 19 decía lo siguiente:

Art. 19. El gobierno político y la administración municipal del Distrito, estarán a cargo del Ejecutivo de la Unión, por medio de tres funcionarios, que dependerán de la Secretaría del Estado y del Despacho de Gobernación, y que serán: el Gobernador del Distrito, el Presidente del Consejo Superior de Salubridad y un funcionario que se denominará Director General de Obras Públicas.
Los Ayuntamientos conservarán sus funciones políticas y tendrán, en lo concerniente a la administración municipal, voz consultiva y derecho de vigilancia, de iniciativa y de veto, en los términos que dispone esta ley. 

Así, los ayuntamientos perdían de forma total las atribuciones que por muchos años les habían permitido resistir el creciente centralismo de la república federal mexicana.

Con el triunfo de la Revolución, pocas cosas cambiaron para el municipio capitalino. El gobierno de Madero nombró en 1912 una comisión encargada de preparar un proyecto de ley para devolver a los ayuntamientos su autonomía política y económica. Entre los trabajos de esta comisión se encontró el de enviar un cuestionario a los presidentes municipales del Distrito Federal, con el fin de conocer su opinión sobre las posibles reformas. Curiosamente, aunque casi todos estaban de acuerdo en que se les devolviera su libertad política y administrativa (sólo se oponían San Ángel y Coyoacán), la mayoría no estuvo de acuerdo en lo que se refería al ramo de la economía y exigían que el gobierno federal continuara encargándose de la recaudación de sus contribuciones y que siguiera absorbiendo los gastos de instrucción, justicia, policía, registro civil, salubridad y obras públicas, y sólo pedían que los municipios tuvieran derecho de iniciativa, vigilancia y veto en estos servicios.

Pero este proyecto de ley nunca llegó a concretarse, pues el asesinato de Madero en febrero de 1913 puso fin a los trabajos de la comisión. Al triunfar el movimiento de Carranza sobre el usurpador Victoriano Huerta, todo parecía indicar que el municipio recobraría sus libertades perdidas, ya que Carranza publicó en 1916 una serie de decretos tendientes a afianzar la libertad municipal en la República. Sin embargo, el 5 de agosto de ese año publicó un nuevo decreto por el que se postergaban las elecciones municipales en el Distrito Federal y a la ciudad de México se le excluía de tener un ayuntamiento, cuyo lugar ocuparía un Consejo de Administración Pública designado por el mismo presidente Carranza. 

Carranza mostraba en ello un gran temor a la figura municipal capitalina, debido sobre todo a la energía que ésta había mostrado durante los años de 1915 y 1916, cuando la capital fue ocupada en múltiples ocasiones tanto por convencionistas como por constitucionalistas. En estas ocasiones, el ayuntamiento mostró poseer una gran fuerza institucional, llegando incluso a oponerse a algunas órdenes dictadas por la comandancia militar de la plaza cuando ésta se encontraba en manos de los zapatistas.

Posteriormente, el 4 de septiembre de 1916 un nuevo decreto formalizó la entrega a los ayuntamientos del Distrito Federal de los ramos, caudales y bienes municipales que el gobierno federal tenía en su poder desde 1903. La única excepción fue el ayuntamiento de la ciudad de México.

Al año siguiente, Carranza presentó su proyecto de reformas a la Constitución. En el artículo 73, fracción VI, párrafo segundo, se leía lo siguiente: “Cada municipalidad estará a cargo de un ayuntamiento de elección popular directa, hecha excepción de la municipalidad de México, la que estará a cargo del número de comisionados que determine la ley”.  Sin embargo, los opositores a Carranza, encabezados por Heriberto Jara, Luis Espinosa y Martínez de Escobar entre otros, consiguieron que en dicho artículo se estableciera que el Distrito Federal se dividiría en municipalidades sin excepción alguna. Esto obligó a Carranza a expedir la Ley Orgánica del Distrito Federal de 13 de abril de 1917 y a restituir al ayuntamiento de la ciudad de México la propiedad de sus ramos, caudales y bienes, mediante decreto de 22 de mayo de 1917.

Durante los últimos años del gobierno de Carranza y en el gobierno de Obregón, el ayuntamiento de la ciudad de México se había convertido en un fuerte dolor de cabeza para los poderes federales. La deficiencia de los servicios que prestaba dio de que hablar a la opinión pública y a los simpatizantes de Carranza. A pesar de ello, los munícipes continuaron defendiendo sus atribuciones y exigieron más de una vez al gobierno que les garantizara su independencia económica, aunque reconocían que debían marchar en su administración en estrecha relación con el gobierno federal.

Venustiano Carranza

Por otro lado, los problemas políticos eran constantes, pues el municipio capitalino era fuente de discordia entre los diferentes partidos políticos: Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Partido Liberal Nacionalista (PLN) y Partido Nacional Cooperatista (PNC). En diciembre de 1917 las elecciones dieron como resultado la constitución de un ayuntamiento mixto, con miembros de los tres partidos, aunque la presidencia correspondió a un pelecista, Carlos B. Zetina. Pero las pugnas internas y las diferencias con el gobernador del Distrito provocaron la renuncia de Zetina y su sustitución por José María de la Garza, también pelecista. Todos estos problemas fueron utilizados por Carranza para proponer una vez más la desaparición del municipio capitalino el 2 de octubre de 1918. Entre otras cosas, Carranza decía que:

[…] todos los servicios podrán ser atendidos con la amplitud y eficacia que merece disfrutar la culta Capital de la República. Subsanando el escollo legal y organizada la institución en forma adecuada, las mejoras materiales, la oportuna reparación de las calles, el alineamiento y pavimentación de las mismas, las urgentes medidas de salubridad, el pago puntual del propio profesorado y los demás gastos de la institución, el cuidado de la Beneficencia, la seguridad social y en suma, todas las exigencias de elevada categoría de la ciudad de México, por costosas que resulten, serán satisfechas. De lo contrario, se viviría una vida municipal indigna de la Metrópoli del país, no bastando las contribuciones municipales, a menos de ser excesivas, a la satisfacción de los egresos del ayuntamiento, según la mente de la Constitución. 

El Congreso, sin embargo, decidió que todo se solucionaría con reformar el sistema de contribuciones municipales, para asignarles a los Ayuntamientos las cantidades necesarias para que pudieran cumplir con su cometido, pues en ese momento, todos los del Distrito Federal se encontraban en bancarrota. Se formó entonces un Comité Pro-Municipio Libre que, en julio de 1919 envió a todos los municipios del Distrito un cuestionario para recabar su opinión sobre la iniciativa de Carranza de desaparecer en la ciudad de México la institución municipal. Los municipios contestaron que de aprobarse su supresión, la existencia de la autonomía municipal en toda la República se volvería muy precaria y daría lugar a la resurrección de la odiada jefatura política porfirista. Entonces, el 7 de agosto de 1919 el Congreso rechazó el proyecto de Carranza por 135 votos contra 20.

En diciembre de 1918, al celebrarse las elecciones municipales para 1919, el escándalo que se dio por supuestos fraudes fue quizá el más importante en la época de Carranza. En efecto, el gobierno declaró triunfadores a sus candidatos, todos ellos miembros del PLN. Pero los opositores, miembros del PNC, declararon ilegal este triunfo, alegando un sinnúmero de irregularidades cometidas por el ayuntamiento en funciones y proclamaron por lo mismo su triunfo en las elecciones. El escándalo fue tal, que el gobierno se vio obligado a ceder y el 1 de enero de 1919 los regidores cooperatistas encabezados por Rafael Cepeda de la Fuente tomaron posesión de sus cargos.

Pero en diciembre de ese año, los cooperatistas fueron entonces los que cometieron fraude en las elecciones para mantenerse en el ayuntamiento, logrando imponer a su candidato, Luis Coyula. De esta forma, se cumplían los temores de Carranza de ver alojados en los municipios del Distrito a sus enemigos políticos, principal razón por la que había desde 1916 intentado suprimirlos.

Al caer Carranza, los obregonistas decidieron desconocer los gobiernos municipales, a pesar de la resistencia que éstos habían opuesto a don Venustiano. En la ciudad de México se impuso entonces al pelecista Rafael Zurbarán Capmany.

Aunque en los primeros años del gobierno de Obregón los pelecistas dominaron el ayuntamiento capitalino con el apoyo del gobierno, para 1922 ya se habían tensado las relaciones entre ambos. Entonces los otros partidos políticos (Cooperatista, Laborista, Agrarista y Socialista) decidieron unirse para derrotar al PLC. Así, en enero de 1923 tomó protesta un nuevo ayuntamiento presidido por el cooperatista Jorge Prieto Laurens.

Ya para esta época el desprestigio de los municipios del Distrito era tal, que incluso un crítico de la época escribía lo siguiente:

[…] son mediocres culturalmente, las escuelas son deficientes, el periodismo se encuentra en embrión, son muy pocos los movimientos progresistas y las autoridades municipales son abusivas y represivas […] su situación es la de una vida enferma, próxima a la tisis, que respira miseria y dolor en todos sus lugares. La vida de la capital de la República engaña a los hombres que creen que la vida de México se halla aquí cuando se encuentra muy lejos, en otra parte. 

Pero los problemas continuaron. En 1923 Obregón rompió con los cooperatistas y así, para 1924 los laboristas obtuvieron el triunfo, encabezados por Marcos Raya. Esto permitió que desaparecieran los conflictos laborales auspiciados por los mismos laboristas, apoyados por la CROM (Confederación Regional Obrera Mexicana) y su poderoso líder Luis N. Morones en años anteriores, lo que supuso un periodo de tranquilidad que permitió la mejora de las administraciones municipales.

Álvaro Obregón

Pero los partidarios de Obregón, enemigos de Morones (quien era apoyado por Calles) provocaron conflictos en las elecciones municipales de 1926 y 1927 con la intención de desalojar del ayuntamiento a los laboristas. A pesar de ello, éstos consiguieron mantenerse en el poder hasta la desaparición del municipio en 1928.
Todos estos problemas motivaron a Obregón, que ya en 1926 pensaba seriamente en su reelección para la presidencia del país, a buscar la desaparición del municipio en la ciudad de México, pues se daba cuenta que de conseguir de nuevo la presidencia, el ayuntamiento capitalino significaría un constante dolor de cabeza si era dominado por sus rivales los laboristas, encabezados por Morones. 
Por ello, en octubre de 1926 un grupo de 21 senadores obregonistas revivieron el viejo proyecto de Carranza para desaparecer el municipio en la capital de la República. Aunque en ese momento el proyecto no fructificó, el 14 de mayo de 1928, los partidarios del Manco de Celaya presentaron ante la Cámara de Diputados una iniciativa de ley para suprimir por completo del Distrito Federal el municipio libre y encargar su gobierno al Ejecutivo Federal.

El proyecto de Obregón, a diferencia del de Carranza, obtuvo el apoyo del Congreso, dominado por sus partidarios, y su iniciativa se aprobé por 170 votos contra 22, después del asesinato del general Obregón. La defensa del municipio que intentaron hacer los laboristas encabezados por Vicente Lombardo Toledano en la Cámara fue tímida y sus argumentos sumamente débiles. Se limitaron a proponer la creación de un organismo técnico integrado por representaciones gremiales, que coordinara y desarrollara soluciones integrales a los problemas de las poblaciones del Distrito Federal sin atentar contra el sagrado principio democrático de la elección libre y directa de las autoridades locales. 

Los obregonistas alegaron, en contra, que la decadencia del municipio se debía a la intrusión de la política en un cuerpo que debía ser meramente administrativo. Al final, como era de esperarse, fue el elemento político el que más pesó. No cabe duda que la iniciativa de Obregón para centralizar el gobierno del Distrito Federal eliminando el régimen municipal fue un importante elemento retardatario en el camino a la institucionalización del poder, así como un afianzador del caudillismo.

Pero volviendo al tema, al ser asesinado el general Obregón el 17 de julio de 1928, sus partidarios sospecharon casi de inmediato de los laboristas encabezados por Morones, quien tenía serias diferencias con el caudillo sonorense. Por ello decidieron, entre otras cosas, terminar de una buena vez con el régimen municipal dominado por éstos, y así cumplir con uno de los deseos de Obregón. Para ello, los diez obregonistas que formaban parte del último ayuntamiento de la ciudad de México, decidieron renunciar en bloque el 14 de agosto de 1928. En su renuncia, enviada al presidente de la República Plutarco Elías Calles, decían lo siguiente:

[…] Desde la fecha en que fue villanamente asesinado el líder máximo de la Revolución Mexicana, C. General de División Álvaro Obregón, ni el Presidente Municipal (José López Cortés) de la ciudad de México ni los regidores de filiación laborista que forman parte del mismo ayuntamiento, se han presentado en las oficinas municipales a desempeñar las funciones que les están encomendadas, por lo cual, desde la misma fecha está prácticamente acéfala la administración municipal con grave perjuicio de los servicios públicos y por consiguiente de los habitantes de la ciudad de México.
Juzgando que tal actitud del Presidente Municipal y regidores mencionados, se prolongaría indefinidamente, si nosotros por nuestra parte no asumiéramos la actitud necesaria para dejar que el Ejecutivo Federal a cargo de usted resolviera el problema político creado con relación al Ayuntamiento de México por la muerte del General Obregón venimos por medio de ésta a presentar a usted –ya que no estaríamos en aptitud de hacerlo ante el Cabildo por estar éste prácticamente desintegrado- las formales e irrevocables renuncias del cargo de regidores del Ayuntamiento Constitucional de la ciudad de México que hemos venido desempeñando durante el presente año, a efecto de dejar a usted en la más completa libertad para que, dentro de las facultades que al Presidente de la República concede la Ley de Organización del Distrito y Territorios Federales provea a la designación del Consejo Municipal de la ciudad de México que habrá de tener a su cargo los intereses municipales de la capital de la República durante el resto del mismo año.
Protestamos a usted nuestra respetuosa consideración. México, Distrito Federal, agosto 14 de 1928. Conrado C. Rochín, Gustavo Padrés, Alberto Ladrón de Guevara, José Germán, Ramón Salido, Rodolfo Torreblanca, Francisco Calles, Isaac Pérez, A. Espinoza Rodríguez, Ramón E. Martínez. 

Aunque el Gobierno de Calles, a través de la Secretaría de Gobernación a cargo de Adalberto Tejeda (quien curiosamente sería sustituido el 18 de agosto por Emilio Portes Gil, un hombre mucho más conciliador que Tejeda) argumentó en un principio que el gobierno no podía aceptar esas renuncias porque eso era competencia solamente del Ayuntamiento, tuvo que ceder a las presiones y comunicar que lo hacía porque comprendía que el Cabildo estaba prácticamente desintegrado.

De nada sirvió que los regidores laboristas argumentaran que esa desintegración era falsa y que se estaba trabajando de forma normal.  El Ejecutivo decretó que a partir del 18 de agosto de 1928, el ayuntamiento de la ciudad de México dejaría de funcionar y su lugar sería ocupado por un Consejo Municipal presidido por Carlos M. Ezquerro hasta el 31 de diciembre, pues se esperaba que ya a partir del 1 de enero de 1929 entraría en vigor el nuevo gobierno del Distrito Federal, cuya ley se estaba discutiendo en el Congreso.

Curiosamente, los habitantes de la ciudad no mostraron ningún interés en estos cambios, e inclusive se notó una total ignorancia de lo que sucedía. Los periódicos capitalinos tampoco dieron mucha importancia a este suceso. El Excélsior, por ejemplo, publicó la siguiente noticia, de la que sólo extraigo un pedazo:

DESDE AYER DESAPARECIÓ EL AYUNTAMIENTO QUE ESTABA FUNCIONANDO EN LA CIUDAD DE MÉXICO.
[…] La llegada de los miembros del Consejo fue del todo inesperada. Nadie sabía en las oficinas del Ayuntamiento lo que ocurría y bien pronto se formaron compactos grupos en los corredores. Los empleados se preguntaban unos a otros lo que pasaba, pero por el momento nadie acertaba a imaginarse el cambio tan radical que se estaba operando.
Cuando la noticia se supo a ciencia cierta todo el mundo volvió a sus labores para comentar el inesperado acontecimiento. 

¡Ni siquiera los empleados del Ayuntamiento sabían lo que ocurría! Según este periódico, se enteraron hasta que los miembros del Consejo Municipal se presentaron a trabajar. ¡Y además, no hicieron nada, no reaccionaron de ninguna forma! Esta noticia es muy reveladora, pues muestra la total indiferencia que la suerte del municipio merecía a la población capitalina, incluyendo a sus propios empleados.

La nueva Ley Orgánica del Distrito y de los Territorios Federales se publicó el 31 de diciembre de 1928. Entre otras cosas, en ella se establecía que:

Artículo 2º. El territorio del Distrito Federal se divide en un Departamento Central y 13 delegaciones.
Artículo 3º. El Departamento Central estará formado por las que fueron Municipalidades de México, Tacuba, Tacubaya y Mixcoac.
Artículo 4º. Las trece Delegaciones serán: Guadalupe Hidalgo (hoy Gustavo A. Madero), Azcapotzalco, Itxtacalco, General Anaya, Coyoacán, San Ángel, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Ixtapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac.
Artículo 21. El Gobierno del Distrito Federal estará a cargo del Presidente de la República, quien lo ejercerá por medio del Departamento del Distrito Federal. 

El acta de la última sesión de Cabildo de este Consejo Municipal y, por lo mismo, de la última sesión del órgano municipal de la ciudad de México, dice escuetamente lo siguiente:

En la ciudad de México, a los treinta y un días del mes de diciembre de mil novecientos veintiocho, siendo las diez y nueve horas, y presentes en el salón de la Presidencia del Consejo Municipal los ciudadanos Lic. Primo Villa Michel, Presidente del mismo, y los concejales Lic. Enrique Moreno, Lamberto Hernández, Antonio R. Ortíz y Antonio Galván Duque, se abrió la sesión. Después de leída y aprobada el acta de la junta anterior, la Secretaría informa que no tiene asuntos en cartera que presentar a la consideración del H. Consejo. En seguida, el C. Presidente del Consejo interroga a los ciudadanos miembros del mismo si tienen algún asunto que exponer y habiendo contestado negativamente, el C. Presidente levantó la sesión y declaró terminadas las labores del H. Consejo Municipal, siendo las diez y nueve horas quince minutos. 

El último presidente municipal fue José López Cortés, mientras que los dos encargados de la presidencia del Consejo Municipal fueron Carlos M. Ezquerro (del 18 de agosto al 1 de diciembre) y Primo Villa Michel (del 1 al 31 de diciembre).



La desaparición definitiva del régimen municipal tampoco mereció la atención de los capitalinos. El periódico El Universal únicamente publicó una lacónica noticia que ni siquiera mereció la primera plana, refiriéndose a la última sesión del Consejo Municipal:

[…] Cada uno de los señores concejales presentó los proyectos que en lo que corresponde a su ramo será necesario desarrollar para completar los servicios públicos de la ciudad.
El señor Licenciado Primo Villa Michel recibió todos esos proyectos cuyo desarrollo corresponderá a la nueva organización municipal que desde esta fecha regirá, de acuerdo con el reglamento que sobre este asunto aprobaron las Cámaras de la Unión. 

Pero no sólo le mereció a este periódico tan poca importancia la noticia, sino que además mostraba una ignorancia total de lo que había sucedido, pues creía que a partir de esa fecha simplemente comenzaba a regir una “nueva organización municipal”. ¡El reportero no sabía que ya había desaparecido el municipio en todo el Distrito Federal!

El Excélsior, por su parte, mostró más interés en el asunto y demostró estar mejor informado que su colega:

HA TERMINADO EL MUNICIPIO LIBRE ANOCHE
Todos los Ayuntamientos del Distrito Federal celebraron su último cabildo de entidades autónomas.
[…] Muchos de estos cabildos, que pudieran calificarse de defuncionales, fueron muy movidos, pues todavía se discutieron asuntos de capital importancia, en los que se manifestaron las pasiones más o menos exaltadamente.
En cambio los demás resultaron casi mortuorios, pues durante la lectura del informe de los Presidentes Municipales un hálito de tristeza imperó en los salones de cabildos. 

Pero aunque a algunos de los regidores de los municipios del Distrito Federal les diera tristeza, lo cierto es que la institución municipal estaba ya tan desprestigiada, que poco le importó a la población que desaparecieran las únicas autoridades locales que podían ser electas por ellos.

Así murió, con más pena que gloria, el municipio en la ciudad de México. 

Evidentemente, el régimen municipal en el Distrito Federal, fue decayendo de forma gradual desde el inicio de la vida independiente, pues aunque en la época virreinal también tuvo problemas, consiguió mantener una cierta autonomía auspiciada por el régimen de división de la autoridad política implementada por los reyes españoles para evitar el predominio de cualquiera de ellas en los virreinatos, evitándose así muchos problemas.

Primo Villa Michel

Aunque muchos de sus problemas eran de orden administrativo, especialmente cuando la ciudad comienza a crecer a finales del siglo XIX impidiendo que el Ayuntamiento pueda atender todas sus responsabilidades, es cierto que el principal motivo de su desaparición fue de tipo político. Porfirio Díaz ya lo había previsto así, pero en lugar de suprimirlo, optó por convertirlo en un simple órgano consultivo. En cambio, los presidentes revolucionarios, a partir de Carranza, prefirieron su desaparición, pues este órgano se convirtió en un foco de oposición constante para sus gobiernos.

Para todos ellos era intolerable que dentro de la ciudad de México, sede de los poderes federales, existiera un poder local que, aunque de alcances muy limitados, se diera el lujo de oponerse a su poder e inclusive de criticarlos fuertemente. Así, por mucho que se diga lo contrario, en mi opinión el municipio sí hubiera podido sobrevivir si se hubieran realizado las adecuaciones necesarias en su legislación para permitirle realizar con eficacia sus funciones administrativas. Pero como ya mencioné, pudo más el deseo de terminar con un foco de oposición constante al gobierno federal y el deseo centralizador de este mismo gobierno, que una institución que llevaba rigiendo la ciudad de México desde 1524, es decir, desde hacía 404 años (en 1928).

El otro punto importante es el referente a la reacción de la población capitalina frente a estos acontecimientos. Como ya expliqué, nadie, salvo algunos cuantos diputados laboristas, cuyo partido se encontraba en franca decadencia, se opuso a la desaparición de la institución municipal.

Esto se debió sin duda al enorme desprestigio que el Ayuntamiento había adquirido en los últimos años, al mostrarse más como un órgano político que administrativo, descuidando sus responsabilidades públicas y viviendo en constante bancarrota. Pero es justo decir que, aunque este fue uno de los principales argumentos esgrimidos por el Gobierno Federal para suprimirlo, también es cierto que éste no hizo nunca nada tendiente a aliviar esta situación, absorbiendo gradualmente las facultades de los ayuntamientos, incluyendo las económicas, pero permitiendo que el municipio siguiera apareciendo como el responsable de todas las fallas en la administración.

Por ello, no debe extrañar que la población capitalina se mostrara indiferente ante su desaparición, e inclusive ignorante de la forma en que se gobernaría su ciudad a partir del 1 de enero de 1929.

Triste final para una institución tan añeja que en sus momentos de esplendor significó el único refugio de la población frente a los abusos de sus gobernantes.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

NO CABE DUDA QUE EL QUE NACE PA'MACETA, NO PASA DEL CORREDOR

Es indudable la existencia de personas que nacen con mala suerte y objetos que al ser fabricados reciben unas malas vibras que no veas.

Tal es el caso del USS William D. Porter, un destructor de la armada de los Estados Unidos que desde su construcción ya dejaba ver lo complicada que sería su historia y lo incompetentes que serían sus capitanes, porque tampoco se trata de echarle toda la culpa al pobre barco que no puede defenderse, ¿verdad?

Todo comenzó, como suele decirse, desde el principio. Tras ser botado en los astilleros de la armada, se puso al frente de su tripulación el capitán William Walter. Su primera misión no podía ser más importante: nada más y nada menos que participar en el convoy que iba a escoltar al acorazado USS Iowa, a bordo del cual se encontraba el mismísimo presidente de los Estados Unidos que se dirigía a dos reuniones secretas de alto nivel con Churchill, en El Cairo, y con éste de nuevo y Stalin en Teherán. La función precisa del USS Porter era brindar cobertura antisubmarina, pues el Océano Atlántico se encontraba tapizado de submarinos alemanes.

USS Porter
El USS William D. Porter

Al salir del muelle, el marinero encargado de levantar el ancla tenía prisa (a lo mejor quería ir al baño) y la dejó a la mitad. Por desgracia, un carguero había tenido la mala suerte de atracar muy cerca (pero MUY cerca) del Porter, por lo que al salir éste con el ancla a la mitad, le rasgó el casco al carguero y se llevó por delante varios botes salvavidas y pedazos de la barandilla de la cubierta. Como tenía prisa y además era un militar, el capitán del Porter, en lugar de quedarse a esperar a que vinieran los del seguro, se limitó a mandarle una disculpa desde su cubierta al capitán del otro barco, pues se le hacía tarde para reunirse con el Iowa.

Cuando el Porter se reunió con el resto del convoy 24 horas después, la noticia ya había llegado a sus compañeros, por lo que la tripulación, con su capitán el primero, fue blanco de todas las burlas y bromas de los demás miembros del convoy.

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Bombas de profundidad

Como todo destructor antisubmarino, el Porter estaba armado con cargas de profundidad destinadas a combatir a los U-boot (submarinos) alemanes. Una noche, mientras la mayoría de los marineros del convoy dormía plácidamente y sólo a los que les tocaba la guardia estaban de pie, se escuchó el inconfundible tronido de una carga de profundidad. Eso sólo podía significar una cosa: había submarinos alemanes en el área. Como lo más importante era proteger al presidente, de inmediato se dio la alarma y los buques, el Iowa el primero, comenzaron maniobras de evasión mientras los demás destructores alistaban sus cargas de profundidad y buscaban desesperados a los alemanes. En eso, un mensaje llegó por radio a todos los buques estadounidenses. Era del capitán del Porter, quién tímidamente avisaba que se les había olvidado ponerle el seguro a una de sus cargas de profundidad, misma que, con el movimiento del barco se había soltado y, tras rodar por cubierta, había caído al mar, explotando de inmediato. Así que, les decía, ya podían volver a dormir, pues no había ningún submarino alemán a la vista. El enojo del almirante Ernest King, el mero mero del convoy, fue de antología y de inmediato ordenó al capitán del Porter que se dejara de tonterías.

Churchill, Roosevelt y Stalin

Pero éstas no habían hecho más que comenzar. Con el fin de calmar los ánimos, muy tensos tras el susto nocturno, el presidente Roosevelt habló con el capitán del Iowa, proponiéndole que hicieran un simulacro de ataque aéreo para mostrarle la efectividad de sus defensas antiaéreas. Para ello, el capitán ordenó lanzar una serie de globos especiales que servirían como blanco mientras los artilleros les disparaban. Pero entonces, el capitán Walter, del Porter, se dio cuenta de que algunos de los globos se dirigían hacia su barco y ordenó a sus artilleros que también dispararan con el ánimo de limpiar un poco su maltrecha reputación. Sus artilleros hicieron bien el trabajo (¡vaya!) y lograron derribar algunos globos.

Pero entonces, el capitán la volvió a regar. Envalentonado por lo de los globos, creyó que su mala suerte había terminado, así que decidió sorprender al presidente enseñándole su pericia militar, ordenando un simulacro de lanzamiento de torpedos. Para hacer eso, hace falta un blanco que sirva para calibrar la distancia y la potencia de los torpedos, mismos que en realidad no son lanzados, pues para los simulacros se les retiran las cargas explosivas que al detonar los impulsan al agua. Y el buen capitán Walter no tuvo mejor idea que seleccionar el barco del presidente como blanco. Comienza el simulacro. Se "dispara" el primer torpedo. Éste no sale. Todo normal. "Fuego el dos", ordena el capitán, no sin cierto nerviosismo. Tampoco sale. Hasta ahora, todo bien. Y entonces ordena disparar el tercero. Los encargados aprietan el botón, confiados, y para sorpresa de todos se escucha con claridad el silbido que hacen los torpedos al salir disparados. ¡Horror! Algo salió mal y el torpedo va directo hacia el Iowa, con todo y presidente a bordo. Muerto del pánico, el capitán Walter avisó por radio al otro barco para que girara de inmediato a estribor. El Iowa logró evitar por poco al torpedo que sin duda lo hubiera hundido, pero dicen que el giro fue tan brusco que la silla de ruedas del presidente estuvo a punto de caer por la borda, con él sentado encima, desde luego. Tras esto, Walter sólo alcanzó a decir: "Perdón, fuimos nosotros".

Y el tercer torpedo se les salió...

Para evitar más desastres, el Porter fue expulsado del convoy y su tripulación sometida a un consejo de guerra. Aunque al final se demostró que todo había sido un infortunado error, el marinero responsable de no quitar el detonador del tercer torpedo fue condenado a 14 años de trabajos forzados, aunque recibió de inmediato un perdón presidencial.

A pesar de ello, el Porter fue vetado de cualquier misión importante y enviado a Alaska, donde se pensó que no podría causar más problemas. ¡Qué equivocados estaban! Un buen día uno de los marineros regresó borracho al barco tras un permiso y decidió ponerse a jugar con los cañones pesados del barco. No sé dónde estarían sus compañeros o si estarían igual de borrachos, pero el caso es que nadie se lo impidió. Los cañones se dispararon y uno de los proyectiles fue a dar al jardín de la casa del comandante de la base militar, justo en el momento en que éste celebraba una fiesta. Para Walter, éste fue el final. Fue relevado del cargo y enviado a pelar papas en una base de Virginia (bueno, eso creo yo, porque con semejante historial, era lo menos que se merecía). El Porter continuó en Alaska con su nuevo capitán (Charles M. Keyes) y nueva tripulación. Puros marineros enviados ahí como castigo por su mal desempeño en otros barcos. ¿Y yo por qué?, ha de haber dicho el nuevo capitán.

El USS Iowa haciendo alarde de su fuerza.


Sin embargo, el destino le tenía reservado al Porter una oportunidad más para hacer tonterías. Alemania estaba por rendirse, por lo cual Estados Unidos decidió echar toda la carne al asador en la lucha contra Japón en el Pacífico. Para ello, todos los barcos eran útiles. Así que, tras encomendarse a todos los dioses que les vinieron a la mente, los miembros del Estado Mayor de la Armada decidieron enviar al Porter a pelear contra los japoneses, sacándolo de su frío exilio en Alaska.

No bien llegó a aguas más calurosas, el Porter fue destinado a la flota que pelearía en la batalla de Okinawa, en abril de 1945. Su reputación terminó de irse a pique cuando, nada más empezar la batalla, sus artilleros dispararon por error contra sus compatriotas del destructor USS Luce, hundiéndolo sin remedio. Entonces se le ordenó a su capitán que se retirara de la batalla y se dedicara a apoyar a las tropas que intentaban desembarcar en la isla del mismo nombre. Ahí, con sus cañones antiaéreos derribó cinco aviones japoneses... y tres estadounidenses.

Sin mayores aspavientos, el almirante lo retiró del campo de batalla y le ordenó que regresara a casa. Pero apenas había iniciado la marcha, el 10 de junio de 1945, cuando fue atacado por un avión kamikaze japonés. De inmediato, los artilleros alistaron los cañones antiaéreos y consiguieron derribar el avión enemigo, que cayó al mar. Pero en medio de las celebraciones, nadie se dio cuenta que el avión no explotó y que el motor, aun en funcionamiento, hizo que éste se dirigiera, cual torpedo lanzado contra el Iowa, derechito contra el Porter, pero eso sí, por debajo del agua. Cuando los marineros se dieron cuenta de ello, sólo les quedó rezar porque el avión japonés no tocara al barco. Pero lo tocó y explotó justo cuando pasaba por debajo de su quilla, causándole graves daños. Tras tres horas de agonía, el USS William D. Porter fue tragado por el océano, hundido por un avión que ya había sido derribado. Mala suerte hasta el final. Bueno, al menos todos los tripulantes pudieron ser rescatados y no les pasó como a sus compañeros del Indianápolis (ver Los marineros estadounidenses que no pudieron contra los peligros del mar en este mismo blog).


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El final del USS Porter

Definitivamente, creo que no hay ningún otro barco en la historia con una tripulación tan incompetente y una mala suerte tan manifiesta. ¿O sí?

Si quieres saber más, busca el libro "¡Fuego a discreción! Historias sorprendentes de la Primera y la Segunda Guerra Mundial" de Javier Sanz y Guillermo Clemares.
También puedes visitar la página Photographic History of the United States Navy.

viernes, 20 de noviembre de 2015

UN ANIVERSARIO MÁS DE LA MUERTE DEL TIRANO

A lo mejor a muchos les importa un pepino o un soberano cacahuate, pero el día de hoy, además de ser un aniversario más de nuestra Revolución (al final de este artículo les comentaré un hecho curioso al respecto), se celebra a bombo y platillo el cuarenta aniversario de la muerte del tirano español, ese chaparro con voz de pito que se hacía llamar "Generalísimo y Caudillo de España por la Gracia de Dios" y a quien sus escasos amigos conocían como Francisco Franco Bahamonde.

Es bien sabido la forma en que llegó al poder este sujeto. Tras un intento de golpe de estado fallido, en el que intentó junto con sus colegas militares (yo, en lo personal, no confío mucho en los hombres con uniforme militar o policíaco) poner fin al gobierno republicano español que, con sus aciertos y desaciertos era el gobierno que el pueblo había decidido tener, sumiendo con ello al país en una cruenta guerra civil que por tres años sirvió de laboratorio a los nazis y a los soviéticos que ya veían en el horizonte el próximo estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Franco y Hitler, dos alegres camaradas.

Durante la guerra, las órdenes de este engendro fueron claras: acabar por las malas con todos aquellos que apoyaban a la República, fueran maestros, sindicalistas, campesinos, trabajadores, periodistas, intelectuales o simples sospechosos de tener ideas izquierdistas. La represión en el mal llamado "bando nacionalista" fue terrible. Los fusilamientos parecían no tener fin.

Al término del conflicto, con el triunfo de Franco (gracias sobre todo al apoyo alemán e italiano y a la hipócrita y criminal "neutralidad" de Francia, Inglaterra y los Estados Unidos, además de la división que los comunistas provocaron al interior de las filas republicanas), la represión se recrudeció. Cientos de miles de españoles escaparon a otros países. Los que fueron a Francia se vieron envueltos al poco tiempo en la Guerra Mundial, terminando muchos de ellos en los campos de concentración nazis, aunque otros más consiguieron unirse a la Resistencia e incluso protagonizaron hechos gloriosos, como ser los primeros en entrar en la París liberada.

Aquí, con Mussolini, el dictador italiano

Otros más terminaron recalando en México, donde contribuyeron con su saber y su trabajo al progreso material e intelectual de su patria adoptiva. Pero en España, bajo el férreo yugo del tirano, las cosas se pusieron peor. Cientos de miles de trabajadores fueron encarcelados o "depurados". A los presos republicanos se les obligó a trabajar en condiciones de semiesclavitud en la faraónica obra que pretendía ensalzar al nuevo régimen: el Valle de los Caídos.

Franco se mantuvo en el poder hasta su muerte en 1975, 36 años después de su triunfo en la Guerra Civil. ¿Cómo duró tanto tiempo si al acabar la Segunda Guerra Mundial nadie daba un peso por él, debido a su estrecha vinculación con el nazismo y con Hitler? Sencillo, el comienzo de la Guerra Fría salvó su pellejo. A los Estados Unidos le convenía más un régimen de derecha en España, enemigo acérrimo de la comunista Unión Soviética, por lo que sus "pecados" de preguerra fueron rápidamente olvidados. Y como encima Franco les concedió a los gringos unas bases militares en territorio español, pues todos contentos.

Para darnos una idea, se calcula que entre 1936 y 1943 murieron a causa de las represalias franquistas entre 150,000 y 200,000 españoles, dependiendo la fuente. Hay quien dice que fueron más y hay quien dice que fueron menos (como el gobierno). Aun hay mucho trabajo por hacer y muchos archivos que revisar, aunque la oposición a ello por parte del actual gobierno español no ayuda mucho. Si bien la represión mortal disminuyó mucho en la década de los sesenta, se siguió encarcelando a todos aquellos que se opusieran al régimen y se dejaran agarrar.

Serrano Suñer, concuño de Franco, departiendo alegremente con Himmler, el temible jefe de las SS nazis.

Los 36 años de la dictadura franquista fueron una época en que los españoles carecieron de las más elementales libertades políticas e ideológicas, en donde la vida no valía nada a menos que uno fuera de los llamados "jerifaltes" del régimen. Cualquiera era culpable hasta que la autoridad decidiera soltarlo. Las mujeres perdieron el derecho al voto que habían obtenido con la República y fueron recluidas en la casa como una parte más del mobiliario. Ni siquiera tenían personalidad jurídica y para cualquier acto legal debían contar con la aprobación del marido, el padre o el tutor. Y de divorcio ni hablamos: totalmente prohibido.

Mientras los españoles pasaban hambres y miserias, la nueva "familia real" se cubría de oro y lujos de todo tipo. Fueron incontables los negocios que se hicieron a la sombra del "Caudillo" por parte de sus familiares y amigos, de donde proceden muchas de las actuales fortunas españolas.

La prensa se hace eco de la feliz noticia

Por desgracia, éste tipo de regímenes fueron y son muy comunes, especialmente en América Latina, Asia y África. ¿Cómo olvidar aquí a Pinochet (Chile), a Stroessner (Paraguay), a Videla (Argentina), a Castelo Branco (Brasil), Méndez (Uruguay), Stalin (Unión Soviética), Mao (China), Sukarno y Suharto (Indonesia), Somoza (Nicaragua), Trujillo (República Dominicana), Batista y Castro (Cuba) y tantos más? Algunos apoyados por los Estados Unidos, otros por la Unión Soviética, pero todos a fin de cuentas dictadores. Unos más crueles y represivos que otros, pero todos ellos tiranos. Algunos murieron de viejos con el poder en sus manos, otros se fueron al exilio con el dinero en sus manos tras ser derrotados por rebeliones armadas, y pocos, muy pocos, dieron cuenta a la justicia de sus actos. Como yo soy ateo, no creo en la justicia divina, así que todos los que murieron de viejos en sus camas, para mí, murieron sin pagar por sus crímenes.

En fin. Cambiando un poco de tema, les prometí narrarles un hecho curioso de la Revolución Mexicana y aquí les va.

Aunque Madero es un personaje que en general me causa simpatía y agrado, no puedo dejar de reconocer que en muchas ocasiones hacía gala de una ingenuidad increíble. ¿De qué otra forma se explica que en el Plan de San Luis, con el cual llamaba a la revolución, le dijera al gobierno la fecha y la hora en que ésta iba a estallar? 20 de noviembre de 1910 a las seis de la tarde, asentó en dicho documento. Obviamente el gobierno se previno y días antes comenzó a detener a todos aquellos sospechosos de poder encabezar el movimiento armado. Cuando Madero, que se encontraba exiliado en los Estados Unidos, cruzó la frontera por Coahuila el 20 de noviembre de 1910 a las seis de la tarde, en lugar de encontrar un país en plena gesta revolucionaria, se dio de bruces contra la realidad. Salvo algunas excepciones de caudillos menores que se lanzaron a la lucha, especialmente en Veracruz, el país se encontraba en calma. A Madero tan sólo lo recibieron un pequeño grupo de voluntarios civiles (las fuentes no son precisas pero se habla de menos de veinte) que ni siquiera estaban armados en su totalidad. Así que después de unos cuantos días en territorio nacional, Madero se regresó a los Estados Unidos con la creencia de que la revolución había fracasado. En realidad, ésta estalló con toda su virulencia un par de meses después. En otras palabras, el 20 de noviembre de 1910 no hubo revolución ni hubo nada.

Y aquí tenemos al otro Francisco de hoy, pero éste de apellido Madero y sin vínculos emotivos con ninguna dictadura.

viernes, 13 de noviembre de 2015

LOS PACÍFICOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA (4a Y ÚLTIMA PARTE)

Bueno, pues llegamos al final de esta larga lista con todas las intervenciones militares de los Estados Unidos a lo largo de su historia. Ya pronto podrán descansar y digerir todo esto. Al terminar, les haré un breve análisis inspirado en un comentario que una amiga me hizo en Facebook: "Ahora resulta interesante señalar los beneficios obtenidos con ellas". Bien a bien no se que quiso decir, no entendí si era un sarcasmo o algo serio, pero bueno, al final responderé. Comenzamos.


2000: Mantienen sus tropas en Bosnia, donde continúan los combates.
Mantienen un reducido número de efectivos militares en Timor Oriental para ayudar a las fuerzas de la ONU en el mantenimiento de la paz y la construcción de un gobierno democrático.
Envían barcos de guerra a Sierra Leona para el caso de que sea necesario evacuar a sus connacionales.
Mantienen sus tropas en Kosovo como parte de las fuerzas de la OTAN.
Mantienen tropas en Hungría, Italia y Croacia en apoyo de sus fuerzas en Bosnia.
Envían "elementos de seguridad" a Yemen después de un presunto ataque contra un barco de guerra gringo. Asimismo, incementan el número de barcos de la flota que opera en la zona.
Incrementan sus tropas en Macedonia y mandan algunas a Albania y Grecia para ayudar al "mantenimiento de la paz" en los Balcanes.

2001: Mantienen sus tropas en Timor Oriental.
Mantienen sus tropas en Kosovo como parte de las fuerzas de la OTAN.
Aumentan sus efectivos en Macedonia, Albania y Grecia.
Mantienen sus tropas en Bosnia, Hungría, Italia y Croacia.
Continúan los ataques contra los sistemas de defensa aérea de Irak.
Comienza la "guerra contra el terrorismo" después del ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York.
Comienzan los ataques en Afganistán contra el gobierno talibán y contra Al-Qaeda.
Mantienen sus tropas en Kosovo, Macedonia, Albania y Grecia.



2002: Mantienen sus tropas en Bosnia, Hungría, Italia y Croacia.
Mantienen sus tropas en Timor Oriental.
Continúan los ataques en Afganistán.
Mandan tropas a Filipinas para "prevenir" ataques terroristas.
Mandan tropas a Georgia y Yemen por los mismos motivos.
Mantienen sus tropas en Kosovo, Macedonia, Albania y Grecia.
Mantienen sus tropas en Bosnia, Hungría y Croacia.
Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mandan tropas a Costa de Marfil para ayudar a la evacuación de sus connacionales.

2003: Mantienen sus tropas en Bosnia, Croacia y Hungría.
Continúa la guerra contra el terrorismo. Mandan tropas a Pakistán para que actúen en la frontera de este país con Afganistán.
Continúa la guerra en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Georgia y Yemen.
Comienza la guerra contra Irak, llamada la Segunda Guerra del Golfo.
Mantienen sus tropas en Kosovo, Macedonia, Albania y Grecia.
Mandan tropas a Liberia y Mauritania para aumentar la seguridad de su embajada ante posibles ataques.
Mandan tropas a Senegal para ayudar en el caso de evacuación de sus connacionales de Mauritania y Liberia.
Mantienen sus tropas en Bosnia.
Mandan más tropas a Liberia para "ayudar" a restaurar el orden en el país africano, en apoyo a la ONU.
Mantienen sus tropas en Georgia y Filipinas.
Envían tropas a Yibuti dentro del marco de la guerra contra el terrorismo.



2004: Mantienen sus tropas en Bosnia.
Mandan tropas a Haití para reforzar la seguridad de su embajada y proteger a sus connacionales.
Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Kosovo
Continúa la guerra en Afganistán.
Mantienen tropas en Yibuti, Kenia, Etiopía y Eritrea como parte de su estrategia antiterrorista.
Aumentan el número de tropas en Irak.

2005: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Continúa la guerra en Afganistán.
Continúa la guerra en Irak.
Mantienen sus tropas en Kenia, Etiopía, Yemen, Eritrea y Yibuti.
Mantienen sus tropas en Bosnia y Kosovo.

2006: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Continúa la guerra en Afganistán.
Continúa la guerra en Irak.
Mantienen sus tropas en Bosnia y Kosovo.
Mantienen sus tropas en Yibuti.
Mandan tropas a Líbano para reforzar la seguridad de su embajada y proteger a sus connacionales.

2007: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Continúa la guerra en Afganistán.
Continúa la guerra en Irak.
Mantienen sus tropas en Kosovo.



2008: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen sus tropas en Kosovo.

2009: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen sus tropas en Kosovo.
Mantienen tropas en varios países del llamado Cuerno de África.

2010: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen sus tropas en Kosovo.
Mantienen tropas en varios países del llamado Cuerno de África.

2011: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen sus tropas en Kosovo.
Mantienen tropas en varios países del llamado Cuerno de África.
Mandan tropas a Egipto para proteger a sus conciudadanos durante las revueltas en ese país.
Mandan algunos aviones de guerra a Libia como parte de una misión de la OTAN y de la ONU.
Mandan tropas a Sudán del Sur, la República Democrática del Congo, Uganda y la República Centroafricana para luchar contra el grupo terrorista LRA (Lord's Resistance Army) dirigido por Joseph Kony. Tienen órdenes de no combatir a menos que sea en defensa propia, pues su labor, supuestamente, sólo será de apoyo logístico y de inteligencia con los ejércitos de esas naciones.



2012: Mandan tropas a Somalía para rescatar a una mujer estadounidense secuestrada por piratas y para destruir algunas células de Al-Qaeda.
Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen sus tropas en Kosovo.
Mantienen tropas en Yemen.
Mantienen tropas en Uganda.
Mandan tropas a Libia para proteger a sus connacionales, después del asesinato de su embajador en el país.
Mandan tropas a Filipinas como parte de su ayuda tras el paso del tifón Bopha.

2013: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen sus tropas en Kosovo.
Mandan tropas a Níger para apoyar a las tropas francesas que estaban luchando en Malí contra grupos islámicos fundamentalistas.
Mandan tropas a Jordania ante el cariz que toma la guerra civil en Siria.
Mandan tropas a Filipinas para ayudar frente al desastre del tifón Yolanda.
Mandan una pequeña fuerza a Burundi y a la República Centroafricana para ayudar a los franceses que operan en esa región como parte de la lucha contra el terrorismo.
Mandan tropas a Sudán del Sur para proteger su embajada y evacuar a parte del personal hacia Kenia.

2014: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen tropas en Corea del Sur ante el aumento de las amenazas de Corea del Norte.
Mantienen sus tropas en Uganda, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, dentro de la lucha contra el LRA.
Aumentan las tropas en Irak ante el avance del grupo terrorista Estado Islámico.
Mandan tropas a Ucrania para ayudar en la investigación sobre el derribo de un avión malayo cuando volaba sobre Ucrania.
Despliegan tropas en Polonia como parte de la Operación Atlantic Resolve.
Mandan tropas a Liberia y otros países del área como parte de su ayuda humanitaria por la crisis del ébola, lo que fue muy criticado, pues en lugar de enviar médicos enviaron soldados.
Despliegan tropas en Lituania como parte de la Operación Atlantic Resolve.

2015: Continúa la guerra contra el terrorismo.
Mantienen sus tropas en Afganistán.
Mantienen sus tropas en Irak.
Mantienen sus tropas en Corea del Sur.
Despliegan tropas en Kuwait ante el avance del EI.
Envían tropas a Camerún para ayudar a ese país en la lucha contra el grupo terrorista Boko Haram.
Ante la ofensiva rusa en Siria contra el EI, anuncian el envío de aviones de guerra y posiblemente tropas a Siria.


Y hasta aquí llegamos. ¡Por fin! Esto es el final, pero no porque los Estados Unidos hayan decidido no intervenir más en ningún país, sino porque ya estamos en el presente. El futuro no creo que cambie mucho.

Es indudable que los Estados Unidos es un país militarista, imperialista e intervencionista, pensamiento que heredó de sus padres fundadores europeos, especialmente Inglaterra, Alemania y Francia.

Habrá quien defienda, sobre todo en la actualidad, tantas intervenciones en diversos lugares del globo, en especial ante el avance real de grupos terroristas como EI o Boko Haram, ante la grave situación que viven las poblaciones de países como Afganistán, Libia, Siria e Irak bajo regímenes terribles o ante la crueldad de guerras civiles como la que sacudió a la exYugoslavia. Puede ser.

Sin embargo, no podemos olvidar que los Estados Unidos, como decimos en México, "no da paso sin huarache". Es decir, no hacen nada por buenas gentes, sino por puro y simple interés. Si un gobierno viola sistemáticamente los derechos humanos de su población, pero es amigo o aliado de los Estados Unidos, como es el caso de Arabia Saudita o Israel, no sólo no intervienen, sino que lo defienden en todos los campos, incluyendo la Asamblea General de las Naciones Unidas. Otro ejemplo es el del gobierno de los Somoza en Nicaragua. Se dice que en cierta ocasión, al referirse a uno de ellos, el presidente Franklin Roosevelt dijo lo siguiente: "es un desgraciado, pero es nuestro desgraciado".

En realidad, poco les importan los derechos humanos. En el caso de Afganistán e Irak, lo único que les interesaba eran los recursos petrolíferos de esos países. Si bien es cierto que en algunos casos mandaron ayuda humanitaria a través de sus fuerzas armadas a países como Kosovo, Bosnia o Filipinas, no lo hicieron por sus buenos sentimientos, sino como una forma de demostrar su poderío militar y dejar en claro quien es el que manda. Al menos esa es mi opinión, misma que baso en la historia de este país.

¿De qué han servido tantas intervenciones? En el siglo XVIII y XIX para dejar en claro su papel como amos del continente americano; en el siglo XX y XXI para dejar en claro su papel como policías del mundo. Sin embargo, a la larga les ha salido contraproducente, pues en muchos lugares del mundo la población los ve como la más seria oposición a la paz regional o mundial. Tampoco podemos olvidarnos que ellos son los principales fabricantes y proveedores de armas a nivel mundial. Y como siempre, suelen pagar justos por pecadores, pues no son pocos los ataques contra turistas estadounidenses en muchos países, acusándolos de ser parte del sistema. Y yo que vivo aquí, sé que hay muchos gringos que no están de acuerdo con la política violenta desplegada por su gobierno.

La principal fuente que utilicé para la elaboración de esta lista es el trabajo de Barbara Salazar Torreon, analista en presupuestos de defensa y poderío militar de los Estados Unidos, mismo que ella realizó tomando como base el Archivo del Congreso de los Estados Unidos. Obviamente yo sólo jice un pequeño resumen de ese trabajo, así que si les interesa verlo completo, éste es el link: http://fas.org/sgp/crs/natsec/R42738.pdf.

Como siempre, sus opiniones y comentarios serán bien recibidos.


jueves, 12 de noviembre de 2015

LOS PACÍFICOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA (3a PARTE)

Y continuamos con la larga lista de las intervenciones militares de los Estados Unidos. No se preocupen, pues ahora viene la parte más pesada.

1940: Mandan tropas a Newfoundland (Canadá), Bermuda, St. Lucia, Bahamas, Jamaica, Antigua, Trinidad y la Guyana Inglesa, pues mediante un acuerdo con Inglaterra obtienen bases militares en esas islas.
1941: Toman bajo su protección a Groenlandia con la autorización del gobierno danés en el exilio.
El presidente ordena ocupar la Guayana Holandesa (Suriname) aunque al final no se hace.
Toman bajo su protección a Islandia con la autorización de su gobierno.
Comienzan a atacar a los submarinos alemanes para proteger a los barcos mercantes que llevan ayuda a Inglaterra.
1941-1945: Segunda Guerra Mundial. Le declaran la guerra a Japón, Alemania, Italia, Bulgaria, Hungría y Rumania.
1945: Envían tropas a China para ayudar a los nacionalistas chinos con los prisioneros japoneses y para controlar puertos, trenes y aeropuertos.
1946: Envían tropas a Trieste (Italia) para prevenir posibles ataques de los comunistas yugoslavos.
1948: Mandan tropas a Jesursalén para proteger su consulado.
Envían tropas a Berlín (Alemania) para ayudar a la ciudad con el bloqueo soviético.
1948-1949: Envían tropas a Nanking, China, para proteger su embajada cuando la ciudad cae en manos de los comunistas y a Shanghai para evacuar a sus ciudadanos.
1950-1953: Guerra de Corea. Por mandato de las Naciones Unidas encabezan una coalición internacional (en la que la mayoría de las tropas son de ellos) para impedir que los comunistas se apoderen de toda Corea.
1950-1955: Envían tropas a Taiwan para ayudar a los nacionalistas chinos a repeler los ataques de los comunistas.
1954-1955: Envían barcos a las islas Techan (China) para evacuar a sus ciudadanos.
1956: Envían tropas a Egipto para evacuar a sus ciudadanos de Alejandría durante la crisis del canal de Suez.

Y encima nos quieren hacer creer que lo hacen por el bien de la humanidad.

1958: Envían tropas a Líbano para proteger al gobierno libanés de una sublevación.
1959-1960: Envían su flota a Cuba durante la crisis generada por la Revolución Cubana.
1962: Envían tropas a Tailandia para ayudar a ese país en contra de la amenaza comunista.
Mandan su flota a Cuba para evitar que los soviéticos envíen más misiles.
1962-1975: Envían tropas a Laos para combatir a los comunistas.
1964: Ayudan a los belgas en el Congo.
1964-1973: Guerra de Vietnam.
1965: Envían tropas a la República Dominicana para proteger sus intereses durante una revuelta.
1967: Envían tropas al Congo para apoyar a su gobierno durante una revuelta.
1970: Invaden Camboya para atacar los campamentos del Vietcong.
1974: Envían su flota para evacuar a sus ciudadanos de Chipre durante el conflicto entre griegos y turcos.
1975: Evacuación de Vietnam.
Evacuación de Camboya.
1976: Envían tropas a Líbano para evacuar a sus ciudadanos durante una guerra civil.
Envían tropas a Corea del Sur para prevenir ataques de Corea del Norte.
1978: Envían tropas a Zaire para ayudar a los franceses y belgas en operaciones de rescate.
1980: Envían una misión de rescate a Irán para intentar rescatar a los rehenes de su embajada en Teheran.
1981: Envías "asesores militares a El salvador para ayudar al gobierno en su lucha contra la guerrilla.
Derriba dos aviones libios en el Golfo de Sidra, considerado como aguas nacionales por Libia e internacionales por los Estados Unidos.
1982: Mandan tropas a la península del Sinaí, en Egipto, como parte de una fuerza multinacional de "observadores".
Envían marines a Líbano para ayudar al gobierno libanés en su lucha contra los miembros de la OLP.
1982-1983: Envían más tropas a Líbano para ayudar a su gobierno a mantenerse en el poder.
1983: Envían "asesores" militares a Egipto para ayudarles en sus conflictos fronterizos con Libia.
1983-1989: Mantienen tropas en Honduras para repeler ataques de Nicaragua y organizar a la contraguerrilla nicaragüense.



1983: Envían aviones a Chad para ayudarle en su lucha contra Libia.
Ocupación temporal de Granada para evitar que un gobierno comunista asuma el poder.
1984: Envían aviones a Arabia Saudita para reforzarla en caso de un ataque de Irán.
1985: Pilotos de la marina interceptan un avión egipcio en territorio italiano para capturar a unos terroristas culpables del secuestro del barco "Achille Lauro".
1986: Lanzan misiles contra aviones libios.
Bombardean la ciudad de Trípoli, en Libia.
Mandan "asesores militares" a Bolivia para ayudarle en su lucha contra las drogas.
1987-1988: Mandan su flota al Golfo Pérsico para proteger los barcos petroleros durante la guerra entre Irak e Irán.
1988: Envían soldados a Panamá para capturar al presidente de ese país, el general Manuel Noriega. Ocupan temporalmente el país.
1989: Derriban dos aviones libios en el mar Mediterráneo.
Envían más tropas a Panamá para proteger sus intereses en el Canal.
Envían tropas a Colombia, Bolivia y Perú para ayudar a este país en su lucha contra las drogas.
Ayudan al gobierno de Filipinas a evitar un golpe de estado enviando a los marines a ese país.
1989-1990: Envían más tropas a Panamá para proteger sus intereses en el Canal.
1990: Envían tropas a Liberia para proteger su embajada durante una revuelta.
Envían tropas a Arabia Saudita como preludio de la primera Guerra del Golfo, después de que Irak ocupara Kuwait.
1991: Primera Guerra del Golfo. Atacan a Irak junto con una coalición internacional.
De nuevo mandan tropas a Irak para "apoyar" a los kurdos.
Envían aviones en apoyo de los franceses y los belgas en operaciones de rescate de sus connacionales en Zaire (actual República Democrática del Congo).

Primera Guerra del Golfo Pérsico.

1992: Envían aviones a Sierra Leona para evacuar a sus connacionales después de un golpe de estado.
Mandan tropas a Kuwait para presionar a Irak a reconocer la frontera dictaminada por la ONU.
Envían aviones a Irak para obligar a este país a respetar la zona libre de vuelos en su frontera con Kuwait.
Mandan tropas a Somalía con el argumento de la crisis humanitaria que provoca la guerra civil en el país.
1993: Continúan los ataques esporádicos contra aviones iraquíes y bases terrestres del ejército de ese país.
Mandan tropas a Bosnia como parte de una fuerza internacional de la OTAN para intervenir en la guerra civil de la exYugoslavia.
Atacan bases militares rebeldes en Somalía en represalia por un ataque de éstos contra las fuerzas de la ONU.
Envían tropas a Macedonia para protegerla de Serbia.
Participan con su flota en un embargo económico decretado por la ONU en contra de Haití.
1994: Refuerzan sus tropas situadas en Bosnia.
Derriban cuatro aviones militares serbios en una zona de restricción decretada por la OTAN.
Disparan contra las tropas serbiobosnias en la ciudad de Gorazde.
Mandan tropas a Burundi para ayudar en las labores de evacuación de sus connacionales en Rwanda.
Refuerzan sus tropas en Macedonia con el envío de más efectivos militares.
Continúa el embargo contra Haití. Barcos gringos impiden la llegada de cargueros a la isla.
Atacan a las tropas serbiobosnias en las afueras de Sarajevo.
Mandan tropas a Haití para "restaurar" la democracia en ese país.
Atacan el pueblo de Bihac en Bosnia.
1995: Mandan más tropas a Somalía en apoyo a las fuerzas de la ONU.
Mantienen sus tropas en Haití.
Continúan los combates en Bosnia y se extienden a Croacia.

Lo que sí no se puede negar es que la guerra civil en la exYugoslavia fue algo terrible. La imagen es en Sarajevo.

1996: Mantienen sus tropas en Haití aunque las reducen en número.
Envían tropas a Liberia para evacuar a sus connacionales durante la guerra civil en ese país.
Envían tropas a la República Centroafricana para evacuar a sus connacionales.
Continúan los combates en Bosnia.
Mantienen sus tropas en Macedonia.
Envían tropas a Rwanda y Zaire para continuar en las labores humanitarias de protección a los refugiados por la guerra civil en Rwanda.
1997: Envían tropas a Albania para evacuar a sus connacionales.
Envían tropas al Congo y a Gabón para proteger a sus connacionales en Zaire.
Envían tropas a Sierra Leona para evacuar a sus connacionales.
Continúan los combates en Bosnia.
Mantienen sus tropas en Macedonia.
Envían tropas a Tailandia para el caso de tener que evacuar a sus connacionales de Camboya.
1998: Envían tropas a Guinea-Bissau para evacuar a sus connacionales.
Continúan los combates en Bosnia.
Envían tropas a Kenia y Tanzania después de que estallaran bombas en sus embajadas en esos países.
Mantienen sus tropas en Albania para proteger su embajada.
Bombardean campos de entrenamiento a Al-Qaeda en Afganistán y Sudán.
Envían tropas a Liberia para evacuar a sus connacionales.
Junto con Inglaterra bombardean instalaciones iraquíes donde "se fabrican" armas de destrucción masiva.
1998-1999: Lanzan ataques contra las defensas aéreas iraquíes.
1999: Continúan los combates en Bosnia.
Mantienen tropas en Kenia para proteger su embajada y sus intereses en ese país.
Atacan a las tropas yugoslavas en represalia por los ataques de estas a la población albana de Kosovo.
Mantienen sus tropas en Albania para el caso de tener que repeler ataques de Yugoslavia.
Envían tropas a Timor Oriental, tras la proclamación de su independencia de Indonesia, para ayudar a mantener la paz y evitar ataques de Indonesia.
Continúan los combates en Kosovo.
1999-2000: Continúan los ataques contra las defensas aéreas iraquíes.


(Continuará)

lunes, 9 de noviembre de 2015

LOS PACÍFICOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA (2a PARTE)

Y continuamos con la lista de todos los conflictos sostenidos por los Estados Unidos de América. No se desesperen, en algún momento llegaremos al final de la lista.

1870: Penetran en territorio mexicano persiguiendo un barco pirata. Desde luego, sin pedir permiso a México.
Desembarcan tropas en Hawai, entonces un reino independiente, con el pretexto de salvarguardar sus intereses.
1871: Destruyen cinco fuertes en Corea como castigo por ataques a ciudadanos gringos.
1873: Desembarcan tropas en Panamá para "proteger" a sus ciudadanos durante unos conflictos locales.
1873-1896: En repetidas ocasiones cruzan la frontera mexicana en persecución de bandidos. Ante las protestas del gobierno mexicano, finalmente se firma un tratado que permite estas incursiones, aunque limitándolas y exigiendo la autorización del gobierno mexicano.
1874: Desembarcan tropas en Hawai ante posibles disturbios que podrían afectar sus intereses comerciales.
1876: Los marines ocupan Matamoros, en México, para proteger a sus ciudadanos durante la revuelta de Tuxtepec.
1882: Desembarcan tropas en Egipto para proteger a sus ciudadanos durante un conflicto entre Inglaterra y Egipto.
1885: Desembarcan tropas en Panamá para proteger el transporte de mercancías por la Panama Railroad Company durante una revuelta en la región.
1888: Envían tropas a Seúl, Corea, para proteger a los gringos que vivían allí durante un conflicto local.
Obligan a Haití a aceptar un tratado comercial desventajoso mediante el despliegue de sus fuerzas navales en las costas haitianas.
1888-1889: Desembarcan tropas en Samoa para proteger a los gringos que viven ahí, durante una guerra civil.
1889: Ocupan Honolulu, en Hawai, para proteger sus intereses.
1890: Desembarcan tropas en Buenos Aires para proteger sus oficinas consulares.
1891: Ocupan la isla Navassa, en Haití, para apoderarse de la producción de guano.
Mandan su flota al estrecho de Bering para combatir la caza furtiva.
Desembarcan tropas en Valparaíso, Chile, para proteger sus oficinas consulares durante una guerra civil.
1893: Desembarcan tropas en Hawai para apoyar un golpe de estado en las islas.
1894: Mandan su flota a Brasil para proteger sus intereses comerciales durante una guerra civil.
Desembarcan tropas en Nicaragua para proteger sus intereses durante una guerra civil.
1894-1895: Desembarcan tropas en Newchwang (ahora Yingkou), en China, para proteger sus intereses comerciales.
1894-1896: Los marines son enviados para proteger la embajada de Estados Unidos en Corea de posibles ataques durante la guerra chino.japonesa.
1895: Desembarcan tropas en Boca del Toro, Colombia, para proteger sus intereses durante una revuelta.
1896: Desembarcan tropas en Corinto, Nicaragua, para proteger sus intereses durante una revuelta.
1898: Desembarcan tropas en San Juan del Sur, Nicaragua, para proteger sus intereses.
Guerra contra España. Esta es la tercera vez que le declaran formalmente la guerra a un país. Se apoderan de Cuba, Puerto Rico, Filipinas, Guam y las islas Marianas del Norte.

Guerra entre Estados Unidos y España.

1898-1899: Envían tropas a Beijing para proteger su embajada de posibles ataques.
1899: Junto con los ingleses desembarcan tropas en San Juan del Norte, Nicaragua, para proteger sus intereses durante una revuelta.
Junto con los ingleses desembarcan tropas en Samoa para proteger sus intereses comerciales durante una guerra civil.
1899-1901: Combaten a los filipinos para impedir que estos se independicen de los Estados Unidos.
1900: Participan en una coalición con varios países europeos para enviar tropas a China y derrotar la revolución de los Boxers.
1901: Envían tropas a Panamá, aun en Colombia, para proteger sus intereses comerciales.
1902: Envían tropas a Boca del Toro, Colombia, para proteger sus intereses comerciales.
Mandan soldados a vigilar y proteger todos los trenes que cruzan por el istmo de Panamá.
1903: Envían tropas a Honduras para proteger sus intereses comerciales durante una revuelta.
Desembarcan tropas en República Dominicana para proteger sus intereses durante una revuelta.
Envían tropas a Beirut, entonces parte de Turquía, para proteger su consulado.
1903-1904: Envían 25 marines a Etiopía para proteger a su cónsul.
1903-1914: Envían tropas a Panamá para apoyar la guerra de independencia de esta región colombiana, a la vez que protegen la construcción del Canal de Panamá.
1904: Junto con Inglaterra envían tropas a República Dominicana para proteger sus intereses comerciales durante una revolución.
Envían tropas a Tánger, en Marruecos, para proteger a su cónsul y castigar a los pobladores por el secuestro de dos ciudadanos gringos.
1904-1905: Envían tropas a proteger su consulado en Corea, entonces parte de Japón, durante la guerra ruso-japonesa.
1906-1909: Envían tropas a Cuba para restablecer el orden y poner un gobierno estable.
1907: Envían tropas a Honduras para proteger sus intereses durante la guerra entre ese país y Nicaragua.
1910: Envías tropas a Nicaragua para proteger sus intereses comerciales.
1911: Envían tropas a Honduras para proteger sus intereses durante una guerra civil.
Envían tropas a Wuchang, en China, para rescatar a unos misioneros. Después expanden su intervención a otras ciudades, entre ellas Shanghai.
1912: Desembarcan tropas en Honduras para evitar que el gobierno nacionalice una compañía ferroviaria gringa.
Mandan tropas a Panamá para supervisar las elecciones en el nuevo país.
Mandan tropas a Cuba para proteger sus intereses comerciales.
Mandan tropas a China para proteger sus intereses comerciales.
Mandan tropas a Turquía para proteger su embajada.
1912-1925: Mantienen tropas en su embajada en Nicaragua para proteger sus intereses comerciales.
1912-1941: Mantienen tropas en China, especialmente en Beijing, para proteger sus intereses comerciales y políticos durante la revolución china y la guerra entre China y Japón.
1913: Envían tropas a México para evacuar a ciudadanos gringos que estaban en peligro en Sonora,
1914: Mantienen tropas en Haití para proteger sus intereses comerciales.
Intervienen en una guerra civil en República Dominicana utilizando sus buques de guerra.
1914-1917: Intervienen en diversas ocasiones en México, desde la toma de Veracruz hasta la persecución de Pancho Villa.
1915-1934: Mandan tropas a Haití para mantener el orden durante una revuelta política.
1916: Tropas gringas ocupan Nanking, en China, para proteger sus intereses comerciales.
1916-1924: Ocupación de República Dominicana con el pretexto de mantener el orden.
1917: Mandan tropas a Chungking, en China, para proteger sus intereses comerciales.
1917-1918: Intervienen en la Primera Guerra Mundial, declarando formalmente la guerra a Alemania y Austria-Hungría.

Tropas gringas en la Primera Guerra Mundial.

1917-1922: Mandan tropas a Cuba para proteger sus intereses durante una insurrección política.
1918-1919: Al menos en nueve ocasiones tropas gringas entran a México en persecución de bandidos. Obviamente sin la autorización de México.
1918-1920: Mandan tropas a Panamá para que actúen como policías.
Mandan tropas a Rusia, desembarcando en Vladivostok, para proteger su consulado y ayudar a las tropas del zar en su lucha contra los revolucionarios comunistas. Son apoyados por tropas japonesas, inglesas, francesas y checoslovacas.

En Vladivostok, Rusia

1919: Mandan tropas a Dalmacia, en Yugoslavia, a requierimiento del gobierno italiano, para poner orden en los enfrentamientos entre italianos y serbios.
Mandan tropas a Turquía para proteger su embajada cuando los griegos ocupan la capital turca.
Mandan tropas a Honduras para proteger sus intereses durante una revuelta.
1920: Mandan tropas a Kiukiang, en China, durante una revuelta, para proteger a los ciudadanos gringos que viven ahí.
Mandan tropas a Guatemala para proteger su embajada y otros intereses comerciales durante una guerra civil.
1920-1922: Mandan tropas para proteger una estación de radio gringa en una isla rusa frente al puerto de Vladivostok.
1921: Mandan a su flota a la frontera entre Costa Rica y Panamá para evitar una guerra entre ambos países que podría afectar la operación del Canal de Panamá.
1922: Mandan tropas a Esmirna, en Turquía, para proteger sus intereses comerciales en esa ciudad.
1922-1923: En cinco ocasiones los marines desembarcan en China para proteger los intereses comerciales gringos durante un período de inestabilidad política.
1924: Mandan tropas a Honduras para proteger sus intereses durante un reñido período electoral.
Mandan tropas a Shanghai, en China, para proteger sus intereses comerciales.
1925: Mandan de nuevo tropas a Shanghai, China.
Mandan tropas a Honduras para proteger a los extranjeros durante una revuelta popular.
Mandan tropas a Panamá para proteger el Canal.
1926-1933: Mantienen tropas en Nicaragua después del golpe militar del general Chamorro.
1926: Mandan tropas a Hankow, en China, para proteger a sus ciudadanos durante el ataque de los nacionalistas chinos a dicha ciudad.
1927: Mantienen tropas en Shanghai, junto con los ingleses, para proteger a sus ciudadanos y sus intereses comerciales durante la guerra civil china.
1932: De nueva cuenta mandan tropas a proteger sus intereses en Shanghai, China.
1933: Mandan su flota a Cuba para prevenir disturbios durante un golpe de estado.
1934: Desembarcan a los marines en Foochow, China, para proteger su consulado.

En esta nueva etapa, éstos son los países que en algún momento han tenido conflictos con los Estados Unidos, sin importar los motivos:

África: Egipto, Etiopía y Marruecos.
América: México, Panamá, Haití, Argentina, Chile, Brasil, Nicaragua, Colombia, Honduras, República Dominicana, Cuba, Guatemala y Costa Rica.
Asia: Corea, China, Filipinas y Turquía.
Europa: España, Alemania, Austria-Hungría, Rusia y Yugoslavia.
Oceanía: Hawai y Samoa.

(Continuará)


jueves, 5 de noviembre de 2015

LOS PACÍFICOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA (1a PARTE)

El título de esta entrada podrá sonar a burla... y lo es. A estas alturas del partido, es increíble escuchar a personas que aun creen que los Estados Unidos son un país pacífico, que tan sólo interviene en algún conflicto bélico para salvaguardar los intereses de la humanidad y proteger a los pobres y desvalidos. Por razones obvias, la mayoría de estas personas viven en los Estados Unidos (aquí en Nueva York hay pocas, por suerte), aunque también muchas residen en México y en otros países más. Yo conozco varias y, de hecho, hace poco tuve una discusión con alguien acerca de este tema.

Es por ello que decidí dedicar esta entrada del blog (y las que sean necesarias) a enumerar las ocasiones en que los Estados Unidos de América han sostenido algún tipo de conflicto con otro país. Como podrán ver, y como seguramente la mayoría de ustedes ya sabe, este es un país en constante búsqueda de pretextos para enviar sus tropas a los lugares más insospechados del mundo. Como dicen algunos, aquí tienen el gatillo fácil. Pero lo curioso es que a pesar de semejante historial, tan sólo en once ocasiones han declarado formalmente la guerra a otros países. En otras palabras, la mayor parte de las veces se han ido "por la libre".

Claro que no todas las guerras o "intervenciones militares o humanitarias" han sido iguales. Unas han sido más cruentas que otras, algunas han requerido de tan sólo de unas pocas tropas mientras que en otras ha sido necesaria la presencia de la mayor parte del ejército. De todo hay, aunque desde luego no todas han sido reconocidas como "agresiones" por parte del gobierno gringo (de hecho, casi ninguna ha sido considerada así, pues suelen decir que ellos fueron los agredidos y que tan solo se están defendiendo).



Aclaro que en esta lista tan sólo aparecen las guerras en el exterior y por lo mismo no se mencionan las guerras contra las tribus indígenas, que fueron muchas y muy crueles, ni la Guerra Civil.

Tampoco se trata de afirmar que son los únicos. Semejante historial es compartido por muchos países más. Desde luego, Inglaterra, Francia, España y Rusia comparten honores con los Estados Unidos. Y en el pasado, ni qué decir del Imperio Romano, del Imperio Azteca, del Imperio Inca, del Imperio Mongol y muchos otros más. El ser humano nunca entenderá.



Así que por favor, tomen asiento, pónganse cómodos, vayan por las palomitas y piensen en algo divertido, porque la lista es enorme y seguramente se van a aburrir antes de llegar al final. Pero no se preocupen, al final decidí cortar la lista en varios pedazos que les iré presentando en el blog, para que no se atraganten con tanta información. ¡Por nada!

¡Me avisan si me faltó algún conflicto, no sean así!

1798-1800: Conflicto naval con Francia que incluyó un ataque a Haití.
1801-1805: Bombardeo de Trípoli (Libia) con el pretexto de ataques piratas a sus barcos mercantes.
1806: Intento fallido para apoderarse del territorio de Nuevo México en la entonces Nueva España. El capitán Pike y sus hombres son hechos prisioneros.
1806-1810: Barcos gringos agreden sistemáticamente a barcos franceses y españoles en la desembocadura del Misisipi.
1810: Invasión de la Florida Occidental española.
1812: Ocupación temporal de la isla Amelia y otras partes de la Florida Oriental española.
1812-1815: Guerra contra la Gran Bretaña. Ésta es la primera declarada formalmente. Aunque ninguno de los contendientes logra alguna victoria definitiva y los gringos fracasan en su intento de invadir Canadá, los ingleses ocupan la ciudad de Washington y le prenden fuego a la Casa Blanca, el capitolio y demás edificios de gobierno.

Imagen de la guerra contra los ingleses en 1812

1813:  Ataque contra las últimas posesiones españolas en la Florida Occidental.
1813-1814: Invasión de la isla Nuku Hiva, en las Islas Marquesas (Pacífico) y construcción de un pequeño fuerte.
1814: Ataque contra Pensacola, en la Florida española.
1814-1825: Combates constantes en contra de los piratas en el Caribe.
1815: Bombardeo del puerto de Argel (Argelia) y del puerto de Trípoli (Libia).
1816: Nueva agresión contra la Florida Oriental española.
1816-1818: Primera guerra contra los indígenas Seminolas en la Florida, lo que se utiliza para invadir nuevamente la Florida española, forzando a este país a vender el territorio a los Estados Unidos en 1819.

Soldados gringos en el siglo XIX

1817: Ocupación de la isla Amelia en la Florida española.
1818: Ataque contra las posesiones inglesas en Oregon. Inglaterra les cede la soberanía sobre el territorio, pero Rusia y España reclaman derechos.
1820-1823: Bombardeo de varios enclaves esclavistas en la costa occidental africana (obviamente con la oposición de los congresistas sureños).
1822: Ataque naval contra las bases piratas en Cuba.
1823: Nuevo ataque naval contra las bases piratas en Cuba.
1824: Desembarcan tropas en Cuba con el pretexto de la piratería. Hacen lo mismo en Puerto Rico. Ambas islas eran posesiones españolas.
1825: Junto con Inglaterra vuelven a invadir Cuba para atacar las bases piratas.
1827: Ataque contra las bases piratas en las islas griegas.
1831-1832: Ocupación temporal de las islas Malvinas.
1832: Ataque contra la isla de Sumatra (Indonesia), en aquellos momentos posesión holandesa, por una supuesta agresión contra un barco gringo.
1833: Envían tropas a Buenos Aires para proteger sus "intereses" durante una revuelta contra el gobierno argentino.
1835-1836: Hacen lo mismo en Lima y Callao (Perú).
1836: Ocupan la ciudad de Nacogdoches, en Texas, durante la guerra de independencia de este territorio respecto de México.
1838-1839: Nuevo ataque contra Sumatra por los mismos motivos que la primera vez.
1840: Ataque contra las islas Fiyi para "castigar" a los nativos por supuestas agresiones contra colonos gringos.
1841: Ataque contra las islas Drummond (en el mar de China) para "castigar" a los nativos. Ocurre lo mismo en las islas de Samoa y de Upolu, en el Pacífico.
1842: Ocupación temporal del puerto de Monterey, en la California aun mexicana.
1843: Ataque contra el puerto de Cantón, en China, para "castigar" a los chinos por ataques contra los intereses gringos.
Ataque contra las bases piratas en Costa de Marfil, África.
1844: Envían tropas a la Texas "independiente" para protegerla de una supuesta agresión mexicana.
1846-1848: Guerra contra México. Ésta es la segunda guerra que declaran formalmente. Se apoderan de California, Arizona y Nuevo México.

Ocupación de la ciudad de México

1849: Desembarco de tropas en Esmirna, Turquía, para liberar a un ciudadano gringo.
1851: Bombardeo de diveros lugares de la costa mediterránea del Imperio Otomano (Turquía) por la matanza de varios ciudadanos gringos en el puerto de Jaffa.
Ocupación temporal de las islas Johanns, en el este de África para liberar a un ballenero gringo capturado por los ingleses.
1852-1853: Nuevo desembarco de Marines en Buenos Aires, Argentina, para proteger sus intereses durante una revolución.
1853: Hacen lo mismo en Nicaragua, por el mismo motivo.
1853-1854: A fuerza de cañonazos obligan a Japón a abrirse al comercio gringo. Después bombardean las islas japonesas de Ryukyu y Bonin.
1854: Junto con los ingleses ocupan el puerto de Shanghai, en China, para proteger sus intereses comerciales durante unos disturbios.
Bombardean San Juan del Norte, en Nicaragua, para vengar un insulto contra el embajador gringo.
1855: Vuelven a ocupar Shanghai.
De nuevo atacan las islas Fiyi para exigir indemnizaciones por atentados contra propiedades gringas.
Ocupan Montevideo, en Uruguay, junto con otros países europeos, para proteger sus intereses.
1856: Apoyan el intento secesionista de la República de la Nueva Granada, en Panamá, entonces territorio colombiano, enviando tropas.
De nueva cuenta ocupan Cantón (ahora Guangzhong), en China, para proteger sus intereses.
1857: De nueva cuenta intervienen en Nicaragua, en esta ocasión para combatir al filibustero gringo William Walker, al que en un principio habían apoyado.
1858: De nueva cuenta ocupan Montevideo, Uruguay.
También vuelven a bombardear pueblos en las islas Fiyi.
1858-1859: Vuelven a atacar a Turquía por el nuevo asesinato de ciudadanos gringos en varias revueltas en Jaffa.
1859: Preparan una invasión contra Paraguay por el ataque a un velero gringo en el río Paraná, pero al final esta se suspende porque el gobierno paraguayo pide disculpas.
200 soldados gringos cruzan la frontera con México en persecución de un bandido llamado Juan Cortina, obviamente sin permiso del gobierno mexicano.
Vuelven a ocupar Shanghai, en China.
1860: Desembarcan tropas en Angola, África, en aquel entonces territorio portugués, para proteger sus intereses.
Desembarcan tropas en Panamá, parte de Colombia en ese momento, para proteger sus intereses.
1863: Bombardean el puerto japonés de Shimonoseki como represalia por el ataque a un velero gringo.
1864: Mandan tropas a Japón para proteger a su embajador.
Junto con varios países europeos, mandan tropas a Japón para obligar a este país a abrirse más al comercio occidental.
1865: Vuelven a intervenir en la Panamá colombiana, para proteger sus intereses.
1866: Mandan tropas a Newchwang, China. para proteger sus oficinas consulares de un ataque del pueblo chino.
Tropas gringas obligan a los franceses a rendir Matamoros, en México, durante la invasión francesa a México.
1867: Ocupan las ciudades de Managua y León en Nicaragua.
Bombardean varios pueblos en Taiwan, China, como venganza por el asesinato de varios marineros gringos.
1868: Desembarcan tropas en las ciudades japonesas de Osaka, Hiolo, Nagasaki, Yokohama y Negata, para proteger sus intereses.
Vuelven a desembarcar tropas en Montevideo, Uruguay. para proteger sus intereses.
Vuelven a intervenir en la Panamá colombiana para proteger sus intereses.


Hasta aquí, éstos son los países que en algún momento han tenido conflictos con los Estados Unidos, sin importar los motivos:
África: Libia, Argelia, Costa de Marfil y Angola.
América: Cuba, Argentina, Perú, México, Nicaragua, Uruguay y Colombia.
Asia: Indonesia, China, Turquía, Japón y Taiwán.
Europa: Francia, España, Inglaterra y Grecia.
Oceanía: Fiyi y Samoa.

(Continuará)